Propietarios del Club Santiago, en Manzanillo, coinciden en señalar que la actual temporada vacacional ha sido una de las más bajas que han enfrentado en años recientes, marcada por una drástica disminución en la renta de casas y departamentos destinados al turismo. A diferencia de otros periodos decembrinos, cuando la ocupación solía alcanzar niveles cercanos al lleno total, hoy el panorama es significativamente distinto.
De acuerdo con testimonios recabados entre dueños de propiedades en la zona, la inseguridad y el grave congestionamiento vial en los accesos a Manzanillo se han convertido en los principales factores que desalientan la llegada de vacacionistas. En particular, los tramos carreteros actualmente en construcción han generado retrasos considerables en los traslados, con tiempos de espera que, en algunos casos, alcanzan entre dos y hasta cuatro horas y media, provocando molestia entre los visitantes desde su arribo.
Esta situación ha impactado directamente en la ocupación anual, que —según relatan— se ha mantenido baja incluso durante fines de semana, algo poco habitual en años anteriores. Para la semana de Navidad, estiman una ocupación aproximada del 25%, mientras que para el cierre de año apenas podría alcanzarse el 50%, cifras muy por debajo de lo que históricamente se registraba en estas fechas.
Los propietarios recuerdan que, décadas atrás, especialmente entre las décadas de los setenta, ochenta y noventa, las semanas comprendidas entre el 20 de diciembre y los primeros días de enero solían ocuparse casi en su totalidad, con estancias completas de siete días. Sin embargo, señalan que en los últimos siete u ocho años la tendencia ha sido claramente a la baja, con una caída progresiva que hoy se refleja en reservaciones parciales de apenas dos o tres noches.
A esta problemática se suma la percepción de inseguridad en carreteras, asociada a la delincuencia, bloqueos y presencia del crimen organizado, un factor que —según los testimonios— ha provocado que visitantes frecuentes de estados como Chihuahua, Sonora, Zacatecas, Nuevo León o el Bajío hayan dejado de considerar a Manzanillo como destino. Actualmente, aseguran, la mayoría de quienes aún llegan lo hacen desde Guadalajara, mientras que incluso el turismo local ha disminuido notablemente.
La combinación de estos factores no solo afecta a los propietarios de viviendas, sino que impacta de manera directa a toda la cadena económica vinculada al turismo: personal de limpieza, comerciantes, restaurantes, vendedores ambulantes y prestadores de servicios en playa, quienes ven reducidos sus ingresos ante la falta de visitantes.
Este escenario genera preocupación entre quienes dependen del turismo en Club Santiago, al considerar que, sin soluciones de fondo en materia de infraestructura vial y seguridad, la recuperación del destino podría no ser inmediata y extenderse hacia los próximos años.
El Partido del Trabajo (PT) anunció una estrategia para ampliar la cobertura...
El estado de Colima comenzó oficialmente la entrega de tarjetas de la...
La violencia volvió a sacudir la costa de Michoacán. Una emboscada armada...
En entrevista en la #CabinaNaranja El Ayuntamiento de Villa de Álvarez anunció...
Deja un comentario